Proyecto


Firma de Convenio
Fundación de Ayuda contra la Drogadicción. Centro Iberoamericano de Comunicación y Estudios Sociales
Intervención de Gonzalo Torrico, Secretario Ejecutivo de CICES, con motivo de la Firma de Convenio Fundación de Ayuda contra la Drogadicción Centro Iberoamericano de Comunicación y Estudios Sociales.

La presente constituye un feliz ocasión para el Centro Iberoamericano de Comunicación y Estudios Sociales, ya que luego de varios meses, hoy concretamos la firma de un convenio de cooperación con la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción, presidido por Su Majestad Doña Sofía Reina de España.

Este convenio nos permitirá realizar programas conjuntos en un área que es esencialmente la razón de ser de ambas instituciones, como es la lucha contra las drogas y donde aún queda mucho por hacer.

Los informes de los organismos multilaterales no son alentadores: la producción, tráfico y consumo de drogas se ha incrementado a nivel mundial. Al aumento de los índices de abuso de drogas como la marihuana, cocaína, heroína y opiácedos, se ha agregado ahora la creciente producción y consumo de drogas sintéticas.

Pese a los esfuerzos de los estados para combatir el narcotráfico, esta problemática se ha complicado por la mayor transnacionalización de esta actividad ilícita. Las organizaciones de narcotraficantes han adoptado mecanismos cada vez más sofisticados para extender sus zonas de cultivo ilegales, evadir los controles existentes y ampliar su campo de acción.

Ese enmarañado proceso de producción al que nos referimos ampliamente como narcotráfico, tiene un amplia gama de aspectos que no podemos perder de vista, ya que es imprescindible que para atacarlo también actuemos en una gama de escenarios distintos.

Tiene un indiscutible componente delictivo dominado por grandes organizaciones criminales que controlan las diferentes etapas productivas y que cuentan con cada vez mayor poder a nivel mundial. Igualmente tiene un aspecto económico fundamental, que es motivo de preocupación para no pocos estados que ven sus economías distorsionadas por la incursión clandestina de capitales negros en ellas no solo a través de los sistemas financieros tradicionales, sino también por medio de otra serie de actividades económicas que giran en torno al proceso productivo de las drogas.

Igual o mayor inquietud motiva en las distintas naciones el otro gran problema derivado también, aunque no exclusivamente, del narcotráfico, como es la corrupción ligada a distintos niveles de las instituciones.

Pero además el narcotráfico tiene que ver con cuestiones mucho mas profundas que hacen a la realidad de nuestros países como son la pobreza y la marginación de muchos sectores de la población, condiciones que han sido aprovechadas por el narcotráfico, con un aparente alternativa de vida e ingresos, que sin embargo lejos de mejorar la situación de pobreza de esos sectores ha generado mayores distorsiones sociales.

Pero mas allá de las complicaciones económicas, políticas, sociales, el narcotráfico se ha convertido en una seria amenaza para la preservación de uno de los recursos mas importantes de la humanidad como son los recursos humanos, principalmente las generaciones mas jóvenes en las cuales este ilícito negocio ha encontrado su mayor mercado, ocasionado graves daños a la salud integral individual y colectiva.

La constatación de estos hechos y la necesidad de aportar a la solución de los mismos ha sido una de las motivaciones centrales para el nacimiento del Centro Iberoamericano de Comunicación y Estudios Sociales hace ya tres años y es también uno de los motores que impulsa este convenio que firmamos hoy.

Miramos con optimismo la posibilidad que esta unión de esfuerzos, nos permita avanzar por el camino correcto hacia la preservación de nuestras sociedades frente a la amenaza de las drogas.

Madrid, Octubre de 1997