Entrevista


con Jorge Melguizo Director de SURGIR

Con motivo de la visita que Jorge Melguizo, Director de SURGIR, realizó a la FAD, llevamos a cabo la entrevista que recogemos a continuación y con la que iniciamos una nueva sección en nuestra Revista, que posibilitará el conocimiento más directo del trabajo de las Instituciones y de la realidad de cada país, gracias al testimonio y a las palabras de los propios protagonistas.

  • ¿Qué percepción tiene SURGIR acerca de la situación de la prevención escolar en Colombia?

    Podríamos decir que la prevención escolar en Colombia, en este momento, se encuentra en un momento propicio y oportuno por el hecho de que en los últimos años se han generado una serie de procesos, desde varios sectores de trabajo social y desde varias instancias organizativas en el país, que han favorecido el acercamiento entre los espacios preventivo y educativo, y han generado un ambiente positivo para el desarrollo de las propuestas preventivas en el ámbito educativo. Algunas de estas condiciones favorables son:

  • La Nueva Ley General de Educación; que de manera explícita exige la ejecución de prácticas y contenidos de carácter preventivo y de promoción de la salud en los establecimientos educativos, por considerarlos, contenidos fundamentales para garantizar la formación integral de los colombianos, además, la Ley promueve la adquisición de nuevas actitudes en el espacio escolar, de manera que éste sea más democrático y permita la participación de los diferentes actores escolares.

  • Otros de los aportes que la Ley general ofrece es la posibilidad de que cada centro educativo desarrolle el diagnóstico de las necesidades de su comunidad y proponga un Proyecto Educativo Institucional, lo cual garantiza la construcción participativa del quehacer en la comunidad escolar y exige un acercamiento con la realidad de ésta, priorizando los proyectos que lo integran. De esta manera, se han empezado a presentar los primeros PEI que contienen proyectos específicos de prevención del uso indebido de drogas en las instituciones educativas del país.

  • Además la ley estableció una cátedra obligatoria para la nueva formación en valores en las instituciones educativas, que permite discutir los conceptos y las formas de vivenciar el respeto por la diferencia, la tolerancia, la autonomía, entre otros, espacio que las instituciones han aprovechado para relacionarlos con actitudes protectoras del individuo y de la comunidad en general.

  • Desde otras estructuras estatales como la Dirección Nacional de Estupefacientes, el Viceministerio de la Juventud, el Ministerio de Justicia, entre otras, se han creado espacios de discusión y de normatización frente a las diferentes relaciones que se pueden establecer con las sustancias (producción, tráfico, consumo) y que permiten avanzar en la configuración de políticas nacionales frente a las acciones encaminadas a la prevención.

  • Desde las ONGs se ha despertado un interés por conocer las dinámicas propias del sector educativo para hacer propuestas que enriquezcan y complementen su quehacer. Pensar la prevención del uso indebido de drogas en los procesos de educación formal nos implica ir más allá de reconocer los elementos comunes entre prevención y educación, nos esta exigiendo involucrarnos en las prácticas y relaciones cotidianas que se dan en la escuela, revisar el papel del profesor de formador y orientador del proceso de enseñanza-aprendizaje como dinamizador de propuestas preventivas del consumo de sustancias psicoactivas en la comunidad educativa, y nos está exigiendo mayor fundamentación frente a las dinámicas propias de la realidad y las condiciones de la educación en nuestro país de manera que podamos construir propuestas, estrategias y materiales que realmente penetren el ambiente educativo.

  • Desde las Instituciones Educativas se presenta una actitud de escucha y de permeabilidad hacia las propuestas de prevención, se ha reconocido la necesidad de identificar y examinar la realidad de la escuela frente a los posibles consumos de drogas, de abordar el tema y acceder a un conocimiento específico para la promoción y fortalecimiento en los jóvenes y niños de actitudes preventivas.

  • Se presenta un fortalecimiento en las diferentes instituciones en la producción de materiales didácticos, en la creación de estrategias pedagógicas y metodológicas, en los enfoques preventivos y miradas sobre la prevención. Sin embargo a pesar de las anteriores condiciones que se presentan como oportunidades para el desarrollo de la prevención escolar en Colombia, es importante anotar algunas otras impresiones que responden a aspectos por mejorar para el desarrollo de los procesos preventivos en el ámbito escolar.

  • Las acciones y propuestas de prevención escolar en Colombia responden a acciones fragmentarias y aisladas de cada institución. Los esfuerzos por construir espacios de discusión y de propuestas frente al quehacer preventivo en el ámbito educativo y como una política nacional son aún incipientes y débiles.

  • La carencia de procesos políticos y económicos que sostengan planes, propuestas y programas durante tiempos adecuados tanto para las implementaciones como para las evaluaciones de los mismos, es otra de las situaciones que se presentan y que dificulta la continuidad y profundidad de las acciones.

  • Si bien el sector educativo está en procesos de transformación y de apertura, algunas de las condiciones de la educación en Colombia como la masificación de las instituciones (más de 50 niños y jóvenes por aula, profesores cansados de realizar las prácticas educativas y reacios a nuevas propuestas; bajos presupuestos, directivos docentes poco comprometidos, etc.) dificultan el avance y progreso de las propuestas.

  • La dinamización de la prevención en diferentes niveles del sector educativo es una de las instancias que debe fortalecerse, como también, la fundamentación sobre la prevención en el ámbito escolar ahondando en la forma de hacerla más interdependiente con las prácticas pedagógicas de las instituciones, de manera que pueda ser aún más claramente acogida por los educadores.

    Pensar la prevención implica ir más allá de reconocer los elementos comunes entre prevención y educación

    Es importante anotar que a nivel del sector educativo se vienen haciendo esfuerzos para prevenir consumo desde hace 20 años, dichos esfuerzos han sido atravesados por visiones globales e inespecíficas sobre prevención. Sólo en los últimos años se ha hecho un trabajo que busca ser más coherente entre lo preventivo del uso indebido de drogas y lo pedagógico como proceso inherente a la escuela.

  • ¿Qué características básicas definen la realidad colombiana (vuestro trabajo) en el campo de la prevención escolar?

    El trabajo de prevención primaria que desarrollamos en SURGIR está marcado por las siguientes características, entre otras:

  • Desde el punto de vista del enfoque preventivo que identifica nuestras propuestas, está altamente determinado por el modelo de factores de riesgo y factores de protección y a su vez con una alta incidencia del modelo psicosocial que tiene en cuenta el conjunto de relaciones sociales de la persona y como éste determina sus posiciones ideológicas y actitudinales frente a las drogas y las situaciones que se derivan de su consumo. De esta manera, nuestras propuestas preventivas buscan que tanto los individuos como los grupos sociales, en este caso, el sector escolar, identifique factores de riesgo existentes en sí mismo y en los ambientes sociales que les rodean y a su vez le proponen plantear estrategias para implementar acciones protectoras.

    Otro característica a destacar es la diversidad de las poblaciones con las cuales trabajamos, a saber niños, jóvenes, adultos, de diferentes condiciones socioeconómicas y culturales. Esta característica determina que cada propuesta que se diseña deba responder a las demandas y necesidades de la población con la que se trabaja y deba responder a un diagnóstico participativo.

    Una de las estrategias más utilizadas para nuestro trabajo es la capacitación a mediadores sociales (los profesores, líderes comunitarios, dinamizadores de grupos juveniles etc.) que son capacitados para que a su vez sean ellos quienes promuevan las acciones preventivas en la escuela. Una nueva tendencia que se perfila en varias instancias del país y que desde SURGIR está siendo promovida es la conformación de redes de participación social que permitan fortalecer las instancias de discusión y análisis de las propuestas educativas y preventivas que se presentan tanto a nivel local como nacional. Esta tendencia nace del reconocimiento de la necesidad de optimizar recursos y llegar a consensos o por lo menos de conocer los diferentes enfoques y planteamientos a nivel preventivo y del trabajo de drogas a nivel nacional.

    El diseño de metodología, producción de materiales didácticos y fortalezas en la producción de estrategias de comunicación, son otras de las características del trabajo que se desarrolla en la institución.

  • ¿Cuál es la difusión de vuestro trabajo en los distintos departamentos colombianos?

    Si bien las acciones de SURGIR son básicamente en el nivel local en cada una de las ciudades en las cuales se tienen sedes (SURGIR tiene su sede principal en la ciudad de Medellín, Antioquía y dos capítulos más en la ciudad de Pereira, Departamento de Risalda y Bucaramanga, Departamento de Santander), se han desarrollado propuestas de diverso tipo que trascienden en el nivel nacional y que han posibilitado que SURGIR tenga amplio reconocimiento en diferentes partes del territorio colombiano y en el sector de organizaciones y entidades que trabajan el tema de las drogas en el país.

    Con el desarrollo del proyecto La aventura de la vida estamos en los departamentos del Valle del Cauca en 19 instituciones educativas; en el Departamento de Antioquía en 7 Municipios aparte de Medellín y su Área Metropolitana donde se desarrolla con mayor intensidad. A través del Proyecto Red de formación de educadores para la prevención del uso indebido de drogas que SURGIR ejecutó para el Viceministerio de la Juventud se llegó con acciones de prevención en el contexto escolar a 25 departamentos, 95 municipios y 190 instituciones educativas.

    Además de la participación en la conformación de la Red colombiana para el abordaje integral del uso indebido de sustancias psicoactivas, las campañas nacionales con mensajes propositivos frente a la prevención y desde hace tiempo la participación en las diferentes instancias nacionales sobre el trabajo con drogas, han posibilitado una difusión de los trabajos realizados por SURGIR.

  • ¿Es muy diferente trabajar en una zona u otra del país (tipo de población, cultura, experiencias previas, legislación)?

    A partir del trabajo de Red nacional de formación de educadores, proyecto del Viceministerio de la Juventud la dinamización de la prevención en diferentes niveles del sector educativo es una de las instancias que debe fortalecerse desarrollado por SURGIR, tuvimos la oportunidad de desarrollar el programa con cubrimiento nacional de mayor tiempo de duración con el que hayamos contado (incluso con posibilidades de continuidad). A partir de esa experiencia hemos detectado diferentes perfiles regionales en torno a la problemática y sus primeras acciones preventivas desde el medio escolar.

    Entre las zonas que conforman el país, existen diferencias especiales para el desarrollo del trabajo de prevención no tanto en la metodología y estrategias del trabajo preventivo sino fundamentalmente en:

    1. Las representaciones y significaciones culturales sobre la relación que se establece con las drogas y con sus consumos. (Es claramente diferente la representación del uso de licor en la zona Atlántica frente a la representación de éste en la zona Andino Oriental).

    2. La priorización y relevancia de los factores de riesgo: es posible que se identifiquen los mismos factores de riesgo en las diferentes zonas, pero el grado de influencia cambia mucho de una zona a otra debido a las características culturales y geográficas de éstas y del acceso a centros de desarrollo social y de infraestructura.

    3. Los ritmos de trabajo y la capacidad de reconocimiento de cada comunidad. Los ritmos de trabajo están muy determinados por condiciones ambientales y la idiosincrasia frente al trabajo que cada zona tiene (es muy diferente el ritmo de trabajo y las estrategias que se proponen en la zona Andino Occidental, zona caracterizada por la pujanza y laboriosidad de sus habitantes y en la de territorios nacionales con condiciones duras a nivel de clima y condiciones de vida y de trabajo altamente diferentes de las del resto del país).

  • ¿Podrías señalar brevemente en vuestros programas escolares del abuso de drogas qué es lo más importante en cuanto a la identificación de áreas a tratar o problemas a abordar?

    Las áreas de trabajo en el sector educativo se desarrollan en varios niveles: con los educadores como mediadores y dinamizadores de las acciones de prevención y con los jóvenes y niños directamente.

    1) Con los mediadores abordamos:

  • La sensibilización del sector educativo frente a la importancia de realizar intervenciones de carácter preventivo y de promoción de la salud. Se presenta la necesidad de realizar esta sensibilización porque en nuestro país el sector educativo ha tenido temor y ha manifestado indiferencia frente a las relaciones que los jóvenes y niños puedan tener con las drogas y a posible tráfico y consumo dentro de las mismas instituciones, por esta razón la primera intervención que se realiza es propiciar el reconocimiento de las posibles relaciones con las drogas por parte de los jóvenes, de la misma institución educativa y el papel preventivo que la escuela debe jugar en la sociedad.

  • Asesoría para la realización de diagnósticos que reflejen la realidad frente a las drogas en la escuela.

  • Capacitación a los docentes para el desarrollo de propuestas preventivas en el sector escolar. (Desde el planteamiento de proyectos hasta el diseño de estrategias).

  • Seguimiento y asesoría a la ejecución de proyectos preventivos.

  • Diseño de materiales didácticos orientados al trabajo preventivo.

  • Asesoría para involucrar actores de la comunidad educativa como padres de familia, organizaciones del entorno, etc.

  • Orientación para el manejo de situaciones relacionadas con consumos de drogas identificados en la institución educativa.

    Es posible que se identifiquen los mismos factores de riesgo en las diferentes zonas, pero el grado de influencia cambia mucho de una zona a otra.
    2) Con los niños y jóvenes:

  • Información específica sobre los efectos de las drogas.

  • Desarrollo de factores protectores mediante talleres: el fortalecimiento de la autoestima, las habilidades sociales, los hábitos saludables de vida y conceptos y significaciones de los consumos de drogas.

  • Diseño y producción de materiales dirigidos a los jóvenes.

  • Promoción y apoyo a las iniciativas de organización juvenil.

    3) Las áreas que abordamos son:

  • Dentro del área educativa atendemos la oficial y la privada.

  • Asesoría y capacitación en proyectos nacionales, departamentales, municipales e instituciones en particular.