En Venezuela


una experiencia preventiva exitosa con apoyo europeo

Francisco Rivero Alvarez.
Médico Psiquiatra
Director CEPI-Caraballeda.

En Caraballeda, una agradable localidad ubicada a orillas del Mar Caribe a 30 Km de Caracas, la Fundación José Félix Ribas, institución sin fines de lucro de reconocida trayectoria a nivel nacional por su trabajo multidisciplinario en el campo de las drogodependencias, viene desarrollando una interesante experiencia preventiva desde hace siete años, en los espacios de una vieja mansión expropiada por el Estado venezolano al ex-dictador Marcos Pérez Jiménez en la década de los 60 que actualmente se encuentra rodeada de barrios habitados por familias de escasos recursos. En los mismos, se había determinado desde años anteriores, una alta incidencia de consumo de drogas y alcohol asociado a juegos de azar, sobre todo en la población joven.

Tras un estudio preliminar de campo para hacer un diagnóstico social y motivacional de la comunidad, se determinó que uno de los principales factores de riesgo dentro de la población lo constituía la coexistencia de una alta tasa de deserción escolar por un lado y elevados índices de desempleo por el otro, situación esta que se ha agravado en los últimos años, debido al drástico proceso de ajuste macroeconómico que ha enfrentado este país petrolero, acostumbrado por décadas a una economía marcadamente intervencionista y de subsidios. Se determinó igualmente, que existía un desconocimiento generalizado por parte de docentes y otros mediadores sociales en relación al fenómeno de la drogodependencia y los factores involucrados; se observó que privaba en los mismos, una marcada tendencia a los enfoques de tipo ético - jurídico.

En base a estos hallazgos, se elaboró un programa de capacitación para el trabajo y desarrollo humano, destinado a darle instrucción a la población joven en oficios semi -calificados y de fácil absorción por el mercado laboral de la zona; así mismo, impartirle módulos y talleres de crecimiento personal y nivelación académica. El programa se ha venido desarrollando en forma exitosa desde hace dos años, habiéndose capacitado a un total de 300 jóvenes, actualmente se encuentra suspendido por insuficiencia de fondos provenientes del Ministerio de la Juventud.

En relación al otro aspecto relacionado con la formación en materia de drogas a los mediadores sociales, se tuvo una exitosa experiencia piloto realizada bajo los auspicios de la F.A.D. y Comunidad Europea, que abarcó también a otras organizaciones similares de países de la sub-región andina. Esta primera experiencia se realizó con dieciséis participantes que recibieron instrucción y el material elaborado por la F.A.D, en un curso de doce secciones de duración. El pasado 18 de abril recibieron su merecida acreditación de manos del funcionario de la F.A.D. que vino a supervisar el programa, quien así mismo recibió de ellos copia de los proyectos sociales que cada uno elaboró con los conocimientos adquiridos en el curso.

Realmente consideramos que se debería mantener esta línea de trabajo de formación dirigida a mediadores sociales , tanto por el potencial multiplicador que representa , como por el nivel de motivación que despierta en docentes, entrenadores deportivos, líderes vecinales etc., pero que amerita al mismo tiempo inversiones importantes, debido al costo de los materiales de instrucción. Mientras tanto, podemos tener la satisfacción que dieciséis mediadores sociales se encuentran motivados y empeñados, en sacar adelante su proyecto preventivo en sus respectivos ámbitos de esta población, que ya ha comenzado a percibir la disminución de los índices de consumo de drogas, debido a los programas preventivos puestos en marcha con recursos nacionales y de países amigos.